¿Cómo identificar el ahogamiento en natación?

El agua siempre será para nosotros un ambiente que nos deleita, ya sea que nos encontremos en un rio, lago o en el mar, y a pesar de que no sea el entorno en el que nos movemos normalmente los seres humanos.

Y cuando aprendemos a nadar debemos tener presente que, más allá de nuestra diversión siempre habrá alguien que no disfrute tanto por no saber nadar, y en consecuencia termina ahogándose o al menos pasará un susto de proporciones astronómicas.

Por ello es importante que identifiquemos cuándo una persona se está ahogando en natación, pues salvar la vida de una persona no tiene precio y ésta se encontrará eternamente agradecida con nosotros por sacarle de tal aprieto.

El acto de ahogamiento puede producirse en cualquiera, ya sea cerrajeros, científicos o médicos. Lo que prima en este tipo de emergencias es que la persona sepa nadar para librarse de este tipo de vicisitudes.

Señales de ahogamiento

  1. Quien se está ahogando se le imposibilita pedir auxilio, ya que el agua que cubre la boca y nariz impide atrapar el aire que necesita para poder gritar. Por consiguiente la víctima trata de sacar la cabeza una y otra vez mientras absorbe agua a través de los conductos respiratorios.

  2. La persona que se ahoga se mantiene en posición vertical, lo que le impide mantenerse a flote o patalear, y se estima que solamente disponga entre 20 y 60 segundos antes de hundirse.

  3. En el caso de los niños, éstos suelen hacer ruidos en el agua entre chapoteos, risas y piruetas; pero cuando un niños se está ahogando, no produce ningún tipo de ruido, lo que produce alertas en nosotros.

  4. Los ojos de las personas que se ahogan se ponen vidriosos, por lo que les dificulta enfocarlos o cerrarlos.

  5. Quien se ahoga extiende los brazos y los agita hacia los lados de forma inconsciente dentro del agua, con tal de mantener la nariz y la boca fuera del agua. No tiene la capacidad para nadar ni aproximarse a rescatistas.

Tomando algunas previsiones en caso de ahogamiento

  • Al acudir a una playa, lago o piscina, tener presente cuáles son las personas que saben nadar y cuáles no dentro del grupo con el que vayas de viaje, para así tener una noción general de las posibles emergencias que se puedan producir.

  • Suministrar apoyo a aquellas personas que no sepan nadar en el grupo y aunque no puedas enseñarles a nadar por falta de tiempo, al menos indícales que aprendan a flotar.

  • En el momento que te encuentres en el agua, y sospeches de que alguien se está ahogando, pregúntale si se encuentra bien. Si responde afirmativamente no hay de qué preocuparse; en caso contrario debes saber que cuentas con solo 30 segundos para salvarla.

  • Pide a los niños del grupo que no se alejen hacia aguas profundas de la playa o piscina, o bien aliéntalos para que acudan a la piscina de los niños más pequeños.

  • Lleva contigo accesorios auxiliares de natación como lo son salvavidas, globos para los brazos, y camillas inflables con la finalidad de evitar ahogamientos en niños y adultos.